Mantener tu coche a punto es un aspecto clave que todos los propietarios deberíamos seguir para alargar la vida de nuestro automóvil y por lo tanto ahorrar dinero a la larga.

El mantenimiento preventivo es lo mejor que puedes hacer para que tu coche alargue su vida útil y evites realizar ciertas reparaciones innecesarias. Nunca ignores los cambios de aceite a su debido tiempo, la presión de los neumáticos, etc. Una buena guía para saber cómo hacer el mantenimiento básico correctamente es seguir el manual del propio vehículo. Sin embargo, te proporcionamos algunos consejos de mantenimiento para ayudarte en la planificación.

 

1. Revisa el filtro de aire. Un paso del mantenimiento básico del coche que puedes realizar tu mismo. 

Muchos problemas vienen derivados de filtros de aire defectuosos. Debes cambiarlos cada 12 meses o bien a los 20.000 km. No ignores este mantenimiento, ya que ocasionará problemas además de estar respirando aire poco saludable. Esta es una parte del mantenimiento que puedes realizar tu mismo siguiendo estos pasos:

  • Localiza el filtro que es una caja rectangular negra con clips metálicos en su interior.
  • Retira la carcasa y observa cómo encaja el filtro en su interior. Es importante tener en cuenta en qué posición va encajado.
  • Inserta el nuevo filtro de la misma manera en la que estaba el antiguo.
  • Por último cierra los clips metálicos.

También puedes limpiar los restos del nuevo filtro usando aire comprimido, esto hará que dure más tiempo.

  

2. Inspecciona los fluidos y la presión de los neumáticos regularmente

Esto es algo que no debemos pasar por alto y que tan solo nos llevará unos 10 minutos. Abre el motor cuando se haya enfriado y quita la varilla del aceite. Límpiala y vuelve a colocarla. Cuando la retires de nuevo, verás el nivel de aceite y sabrás cuándo debes reponerlo.

Para los neumáticos, verifica la presión con un manómetro y asegúrate de que todos tengan la presión correcta. Puedes revisar la información sobre las cifras de presión correcta en la puerta del conductor. Realiza esto cada dos semanas para evitar que las ruedas se desgasten más rápidamente.

 

3. Revisa la batería

A todos nos ha pasado alguna vez quedarnos sin batería y encontrarnos en una situación en la que nos quedamos en medio de la carretera y no es agradable. Para evitarlo, nunca ignores el signo de batería baja y revisa si hay fugas o cualquier acumulación de mineral a su alrededor. Límpielo a menudo con un cepillo de limpieza de

 

4. Mantenimiento de los neumáticos del coche: equilibrado

Esta acción es clave para evitar el desgaste y hacer que duren más tiempo, ya que todos los neumáticos no se desgastan por igual. Asegúrate de que estén siempre perfectamente alineados, ya que si no lo están pueden hacerte perder el control y provocar accidentes.

 

5. Limpia y reemplaza los limpiaparabrisas

Un parabrisas sucio puede ocasionar problemas si no se limpian regularmente y pueden causar accidentes también. Es importante para el conductor tener una visión perfecta y clara de la carretera para una conducción segura. Si no los limpia, la suciedad se acumula y puede hacer que la calidad del cristal se deteriore.

En temporada de lluvias, revísalos y sustitúyelos si fuera necesario, ya que los defectuosos pueden causar arañazos en el cristal.

 

6. La correa de distribución, una pieza clave en el mantenimiento de tu coche

Si la correa falla, puede dañar los otros mecanismos y hará que la factura de la reparación se dispare. Revisa el manual para saber cada cuántos kilómetros se recomienda cambiarla. Esto dependerá de los fabricantes y puede oscilar entre los 60.000 y 150.000 km aproximadamente.

 

7. Asegurar el funcionamiento del sistema de refrigeración

Los manguitos que transportan el refrigerante pueden sufrir pérdidas y roturas porque transportan fluidos a altas presiones. Inspecciónalos de ve en cuando para realizar el arreglo y tomar medidas lo antes posible y evitar sobrecostes.

 

8. Los frenos: mantenimiento vital y de seguridad

Hay una manera muy fácil de controlar el líquido de frenos para saber que está funcionando correctamente: un color oscuro como marrón o negro, indica que el líquido es muy viejo y debe ser reemplazado lo antes posible. El tono normal que debe tener en buen estado es más bien transparente o amarillento.

Reemplaza tus frenos cada dos años (o cada 30.000 ó 40.000 km) y si además tu vehículo tiene más de siete años, cambie las líneas de los frenos de goma para una conducción suave.

 

Todos estos pasos son fundamentales para obtener un mantenimiento básico de tu coche y ahorrar en reparaciones que podían haberse evitado por seguir esta rutina tan sencilla. Además, tener todos estos puntos al día, te garantiza obtener una conducción segura ante cualquier situación.